martes, 8 de abril de 2008
Profesora del departamento de matemáticas
Características:
-23 años
-Morena
-Soltera
Personalidad: alegre, optimista, me encantan los niños.
Trabajo y estudios: Licenciada en matemáticas.
Aficiones: soy entrenadora de un equipo de futbol femenino, estudio italiano.
Funciones: trabajo en el departamento de matemáticas en el colegio Viveros.
Comentario personal: mi profesión viene de herencia familiar, casi toda mi familia se compone de maestros.
martes, 1 de abril de 2008
Influencia de las tribus en la globalización cultural
Enseñanza y multiculturalidad

¿Qué significa identidad?
Erich Fromm plantea que: "esta necesidad de un sentimiento de identidad es tan vital e imperativa, que el hombre no podría estar sano si no encontrara algún modo de satisfacerla". Según lo que él expone, la identidad es una necesidad afectiva ("sentimiento"), cognitiva ("conciencia de sí mismo y del vecino como personas diferentes") y activa (el ser humano tiene que "tomar decisiones" haciendo uso de su libertad y voluntad).
La identidad es como el sello de la personalidad.
Se puede afirmar, entonces, que la identidad tiene que ver con nuestra historia de vida, que será influida por el concepto de mundo que manejamos y por el concepto de mundo que predomina en la época y lugar en que vivimos. Por lo tanto, hay en este concepto un cruce individuo-grupo-sociedad, por un lado, y de la historia personal con la historia social, por otro.
Los individuos, los grupos y las culturas tienen conflictos de identidad. Hay una identidad personal y varias identidades colectivas que debemos siempre de aunar en nuestro análisis.
No hay un solo "nosotros", sino varios, no excluyentes, sino superpuestos en la unicidad de la persona. Así, hablamos de: "nosotros los seres humanos", de "nosotros los latinoamericanos" o de nosotros "los argentinos ".
La identidad distingue nuestro colectivo de otros, así como la identidad individual distingue a nuestra individualidad de otras. La identidad colectiva es a la vez común y diferente, según el contexto. Por ejemplo, "nosotras las mujeres" se opone a las "no mujeres". El nosotros, es móvil y contextual. Son muchas las identidades colectivas y algunas incluyen a otras.
En algunos contextos culturales se da mayor relevancia a algunos "nosotros" (por ejemplo, "nosotros los blancos" – Sudáfrica, EEUU) y, por lo tanto, cualquier otra característica queda relegada a un segundo plano. Tal es el caso de las culturas racistas, etnocéntricas o sexistas. Así, la imagen de "ellos" (por ejemplo, "ellos los de color") implica prejuicios y segregación, lo que revela un conflicto de identidad en quienes han creado el "ellos". Lo que el "nosotros" no logra asimilar, lo proyecta hacia un "ellos" reprimido y negado en el interior del propio grupo. En palabras de Erikson, "ellos son los que padecen la diferencia fatal". Un buen ejemplo es el de los negros para los blancos racistas.
Toda identidad va cambiando y supone alteridad. No se puede reconocer una identidad, si a la vez no se reconoce una alteridad que se presenta como su antagonista. Por ejemplo, para algunos yo puedo ser culto y para otros ignorante o mediocre. Estos antagonismos nos crean conflictos con los demás, pero también con nosotros mismos. Si el otro no confirma mi identidad, se transforma en una amenaza y es frecuente que se intente evitar el contacto con aquellos que nos amenazan, que ponen en riesgo mi identidad, mi autoimagen y mi autoestima. Recordemos lo que Maslow plantea en su Escala de necesidades Básicas, que es la necesidad de Afiliación, esto es ser parte de, sentirse reconocido por.
Pensemos en lo nuclear que es el tema de la identidad cuando hacemos una Orientación Vocacional pues allí se pone en juego este quien soy o quien quiero ser, pensemos cuando una persona se encuentra en una situación de crisis, lo importante que es rescatar cual aspecto de su identidad esta menos comprometido con el conflicto.
Así podemos definir a la identidad como el centro de gravedad de la personalidad
Se puede decir que la identidad es evolutiva y está en proceso de cambio permanente, lo que implica la afirmación de particularidades, pero también de diferencias y relaciones con los otros. Se trata de una pregunta siempre presente y cuya respuesta se busca en imágenes, fragmentos, recuerdos, historias, relaciones con uno mismo y con otros, así la identidad es del psicoanálisis el resultado del conjunto de identificaciones que una persona va incorporando a lo largo de su historia. En términos simples las identificaciones son aquellas cosas rasgos de carácter que una persona toma de otra que en algún punto admira ,idealiza, o en el peor de los casos teme.
Sucede que muchas veces un sujeto no encuentra en su ambiente personas modelos de las cuales puede identificarse. Pensemos en la crisis de valores de personas que promuevan identificación por algún rasgo valorado de carácter o personalidad. Este es un problema social que afecta a la población joven de nuestra época actual.
Si tomamos en cuenta ahora en que momento se define una determinada identidad, nos encontramos que fundamentalmente se va edificando como hemos comentado a través de determinadas identificaciones que el sujeto va realizando en interacción con las personas significativas de su ambiente hasta alrededor de finales de la adolescencia (20 años aproximadamente y algunos mas probablemente).
Conformar una identidad es establecer un centro de gravedad en torno al si mismo, que implica esto que mas allá de los cambios internos y externos, mas allá de los nuevos conocimientos y saberes que uno incorpora hay un Yo relativamente unificado, esto implica que el sujeto construye en casi dos décadas de existencia una posición básica de ser en el mundo.
Esto significa que cada uno de nosotros tendremos determinados tipos de necesidades, impulsos, motivaciones que satisfacer para sentirnos básicamente felices y realizados, a la vez y aquí es donde se arman grandes problemas, esto es: armar en base a esa identidad un proyecto de vida lo cual incluye vocación, profesión, ocupación (estudio y trabajo), sexualidad (formar pareja, consolidar una familia) un conocimiento acerca de quien soy, que necesito, implica autoevaluacion, autoestima etc.
El tema de consolidar nuestra identidad es entonces un trabajo que tiene una doble finalidad, por una lado encontrar un sentimiento interno de unidad, y por otro desde nuestras relaciones con el mundo el de singularizarnos, esto es diferenciarnos del otro, desde algún punto, no por algo la sociedad premia o destaca aquello que es creativo, aquello que se convierte en marca registrada.
Cuando reconocemos a alguien por su manera de hablar, de escribir, de caminar, de hacer por sobre otras personas es porque algo de la identidad se puso en juego allí. Esto no implica que identidad y creatividad vayan siempre juntas. Esto ha sido al solo efecto de poner mas en evidencia que cuando la identidad esta bien construida la persona logra singularizarse del otro. Lo opuesto seria lo que comúnmente en sociología se lo llama el hombre masa.
Así entonces hay una identidad como totalidad, como universo, que incluye varias partes o subsistemas: La identidad sexual o de genero, la identidad física, la identidad psicológica, la identidad social, la identidad moral y la identidad ideológica.
lunes, 31 de marzo de 2008
Glosario-Tribus urbanas
Poder (sociología): la capacidad de elegir o de influir sobre resultados:
Poder político.
Poder constituyente - El poder que elabora la Constitución o que la reforma o enmienda.
Poder público.
Los tres poderes clásicos descritos por Montesquieu:
Poder legislativo.
Poder ejecutivo.
Poder judicial.
Cuarto poder - medios de comunicación.
Quinto poder el uso de las empresas públicas y la capacidad de intervención económica (según otros, sería Internet, como superadora de los medios de comunicación).
Sexto poder, en España, el poder territorial o el ejercicio del poder por las comunidades autónomas.
Poder fáctico, el que se ejerce fuera de los cauces formales. Habitualmente usado en plural: los poderes fácticos en España durante el Franquismo y la Transición eran la Iglesia, el Ejército y la Banca (o los capitalistas).
Poder duro (hard power), en las relaciones internacionales, la fuerza militar.
Poder blando (soft power), en las relaciones internacionales, la influencia económica e ideológica.
Poder temporal.
Poder espiritual.
los conceptos de Michel Focault:
Poder disciplinario.
Poder pastoral.
Biopoder.
Poder Popular.
Saber: El saber es un conjunto articulado de conocimientos construidos por un individuo en relación con un contexto cultural, que le permitan dar sentido al mundo que le rodea, ser un miembro activo y reaccionar frente a dicho entorno, comunicarse con otros y hacer progresar sus propios conocimientos, cuyo valor reside en el desarrollo del espíritu (psique) y en la autonomía personal que proporciona (nos hace menos dependientes del entorno que queremos cambiar).
No podemos caer en reducir el aprendizaje escolar al aprendizaje de conocimientos, es decir no cabe pensar el aprendizaje desde una perspectiva reductora. Por tanto, no hay que reducir el aprendizaje a la sabiduría. El paso siguiente a tener información es haber generado conocimiento propio, como incorporación personalizada de la información y de ese conocimiento sale el concepto verdadero y global de saber, al que se llega después de un periplo vital largo (en el horizonte de la persona). El aprendizaje esta en su máximo lugar de perfección en el saber. El saber es evolutivo, pero no evoluciona espontáneamente por genética sino que la experiencia de cada uno va relacionando nuestros saberes.
También tiene un carácter cultural, lo que aprendemos no es atemporal ni ageografico. El saber esta contextualizado, siempre tiene un sentido dentro de un contexto y la comprensión de este es muy importante. El saber es afectivo, por definición es cognitivo pero es imposible dejar las emociones a un lado, por lo que es imposible aprender sino es también desde lo afectivo.
Ciudadania: el concepto de ciudadanía se ha convertido en uno de los términos clave del debate político a partir de la década de 1990. Esta relevancia se debe en gran medida a que es un concepto que se halla en plena evolución debido a los grandes cambios económicos, sociales y políticos de fin de siglo.
El concepto clásico de Ciudadanía
Podemos definir ciudadanía como un status jurídico y político mediante el cual el ciudadano adquiere unos derechos como individuo (civiles, políticos, sociales) y unos deberes (impuestos, tradicionalmente servicio militar, fidelidad...) respecto a una colectividad política, además de la facultad de actuar en la vida colectiva de un Estado. Esta facultad surge del principio democrático de soberanía popular.
El ciudadano (de España, Reino Unido, Francia, Estados Unidos...) dispone de una serie de derechos, reconocidos en sus constituciones, pero además tiene obligaciones con respecto a la colectividad (fiscales, militares...). En un estado democrático, el ciudadano se ve obligado a cumplir con esas obligaciones ya que son aprobadas por los representantes que él ha elegido utilizando uno de sus principales derechos políticos como ciudadano, el de sufragio.
La condición de la ciudadanía está restringida a las personas que tienen esa condición. Las personas que habitan en un territorio del que no son ciudadanos están excluidos de los derechos y los deberes que comporta la condición de ciudadano. Cada estado tiene unas normas que regulan la manera por la cual un individuo adquiere la nacionalidad de ese estado, es decir, la condición de ciudadano.
Esta concepción de ciudadanía es la propia del período histórico iniciado con las grandes revoluciones liberales de fines del siglo XVIII, y caracterizado por la primacía del Estado-nación como colectividad política que agrupa a los individuos. Esta ciudadanía equivale a nacionalidad.
Identidad: Identidad, concepto lógico, muy empleado en filosofía, que designa el carácter de todo aquello que permanece único e idéntico a sí mismo, pese a que tenga diferentes apariencias o pueda ser percibido de distinta forma. La identidad se contrapone, en cierto modo, a la variedad, y siempre supone un rasgo de permanencia e invariabilidad. En la historia de la filosofía, la afirmación de la identidad como uno de los rasgos del verdadero ser ha sido muy utilizada desde Parménides, que ya afirmó el carácter idéntico del ser. Por el contrario, otras posturas filosóficas han afirmado que es precisamente la posibilidad de variación y modificación (es decir, la ausencia de identidad) la que caracteriza el verdadero ser (tal es el caso de Heráclito y de las filosofías que admiten el cambio y el devenir como rasgos esenciales de la realidad). Una de las aplicaciones más empleadas del concepto de identidad se encuentra en la lógica, que emplea el llamado ‘principio de no contradicción’. Según éste, no es posible afirmar de un mismo sujeto un determinado atributo y su contrario. La formulación elemental de este principio lógico es: “aquello que es, es; lo que no es, no es”.
Ideología discursiva: es un conjunto de ideas, formuladas deliberadamente, coherentes y racionales, empleadas para delimitar y comprender la forma en que puede organizarse un discurso.
Imaginario social: Es una terminología que algunos autores proponen para designar los mitos, las ideologías, las formas de interpretar el mundo y las creencias, como productos de la función significante de toda sociedad. Son las referencias específicas que todo conjunto social produce y a través de las cuales se percibe y elabora sus finalidades. Ellos otorgan una representación totalizante de su sociedad y le dan identidad y cohesión. Los imaginarios son considerados subproductos de la práctica social del hombre y remitirían siempre a un fundamento exterior que puede ser una estructura divina, natural o material económica.
jueves, 27 de marzo de 2008
Antes: Tribus urbanas¿Ideología o moda?
Las tribus urbanas son un fenómeno social surgido ante la disconformidad con un mundo fuertemente individualizado. Se trata de grupos que intentan vivir al margen de la sociedad con su propia cultura y se diferencian del resto especialmente por su vestimenta particular. Sin embargo, en la época actual parecen evolucionar hacia una mera estética dictada por los cánones de la moda. ¿Acaso se están posicionando del lado del enemigo?La juventud es la etapa de la vida más conflictiva a nivel social, ya que supone el paso de la infancia a la madurez. Se trata de un proceso cuya culminación responde a la completa definición de una personalidad forjada. Sin embargo, los adolescentes -y otros no tan adolescentes- inconscientes ante sus propios cambios y renegados a madurar, optan, muy a menudo, por inventarse identidades de papel, disfraz mediante el cual creen adquirir una personalidad más auténtica y diferenciadora. Ello responde, probablemente, a una verdadera carencia social que se pone de manifiesto en la llamada "crisis de identidad" que vivimos actualmente.
La pertenencia a una determinada tribu urbana es un modo de navegar a contracorriente en una sociedad fuertemente individualizada y sometida a una ardua competitividad. El grupo de amigos es el referente principal del adolescente, que trata de buscar una salida ante la insatisfactoria realidad que se le presenta como futuro, ya sea para evadirla o para enfrentarla. La máxima pretensión es la diferenciación del resto del mundo, sin embargo, en el intento por ser distinto, paradójicamente se recáe en la igualdad grupal.
En el fondo se trata de aunar fuerzas, de hallar un modelo a imitar y utilizar el grupo como agujero donde, cual aveztruz, poder agachar la cabeza ante posibles disconformidades. Al fin y al cabo, la despersonalización reinante en nuestra era obliga a la búsqueda del reconocimiento de los demás, a la necesidad, más que excesiva, del apoyo de la gente que nos rodea.
Las tribus urbanas son un fenómeno propio del siglo XX, aunque la necesidad humana de establecerse en grupos o manadas ha existido desde siempre. La pertenencia a una tribu supone acatar un determinado estilo de vida, una ideología y una vestimenta propia. Todas se caracterizan por una clara postura de automarginación que intenta expresar su disconformidad con la sociedad. Lo grupal se valora por encima de lo individual, de modo que la personalidad se adquiere como conjunto. Ya en los años 50, rockers y mods crean una imagen propia, lon unos con sus motos, sus chupas de cuero y el rock and roll; los otros con su vespa y su estilo elegante, impecable.
Los hippies, surgidos en los 60, difunden una verdadera cultura con su estilo de vida bohemia, su propia filisofía y el acontecimiento en torno al cual aunaron sus fuerzas: Vietnam.
Los punks se extienden, en torno al fenómeno "Sex Pistols", desde mediados de los 70 por la periferia de las principales ciudades de Europa. Su vestimenta sucia, fea y provocativa, repleta de utensilios destinados a otros fines (pinzas, impersibles) es su forma particular de sorprender e, incluso, incomodar a la sociedad. La crítica se hace latente en su propio cuerpo. Los heavys, con su cultura musical; los breakers, unidos por el baile, el hip-hop y el patinaje; los góticos, con su oscuro pesimismo y su estética particular, llena de símbolos medio religiosos medio satánicos; los rockabillies, los okupas...
En realidad se trata de diferentes desviaciones de un mismo fenómeno tribal. Pero en la actualidad, con excepción de unas cuantas minorías que mantienen el ritual, las tribus existentes se distinguen tan sólo por una determinada estética, llámese vestimenta "fashion" o moda. Los indies, con su estilo pop británico; los cool, aquéllos que portan lo más estrafalario y original que puedan encontrar; los pijos, eso que todos conocemos pero con los que ninguno nos identificamos; los neohippies, los neopunks...
Las casas de diseño más prestogiosas han optado por incluir en sus creaciones elementos inventados por las tribus, en la mayoría de los casos como protesta ante la moda. Así, si en los 80 sorprendían los cinturones de tachuelas de los punks y las crestas puntiagudas, a comienzos del siglo XXI es fácil encontrarnos con los mismos como últimas tendencias. Y lo mismo con multitud de estéticas que nacieron como personificación de un grupo. Pero, lo más detestable, es que las luzcamos sin conocer ni su origen ni su significado.
Me pregunto cuál es el motivo de la desaparición, en general, del contenido ideológico reflejado en una apariencia exterior y sólo encuentro dos posibles respuestas: o somos tan inteligentes que hemos superado el fracaso utópico al que están abocadas las tribus en su intento por cambiar el mundo marginándose de éste, o la propia sociedad, junto con la moda, nos ha vencido y ya no somos capaces de pensar.
martes, 11 de marzo de 2008
Funciones del director
a) Ostentar la representación del centro y representar oficialmente a la Administración educativa en el centro, sin perjuicio de las atribuciones de las demás autoridades educativas.
b) Cumplir y hacer cumplir las leyes y demás disposiciones vigentes.
c) Dirigir y coordinar todas las actividades del centro hacia la consecución del proyecto educativo del mismo, convocar y presidir los actos académicos, los órganos colegiados de gobierno, sus comisiones, y la comisión de coordinación pedagógica y ejecutar los acuerdos de los órganos colegiados en el ámbito de su competencia, pudiendo delegar la presidencia de las comisiones en otros órganos unipersonales de gobierno.
d) Coordinar el proceso de elaboración participativa del proyecto educativo del centro, del reglamento de régimen interior y de la programación general anual, de acuerdo con las directrices y propuestas de los órganos de gobierno y de participación del centro, velando por su correcta aplicación de conformidad con los criterios establecidos por la Administración educativa.
e) Gestionar los medios humanos y materiales del centro asignando provisionalmente, oído el claustro, los diferentes ciclos, cursos, áreas y horarios al profesorado, teniendo en cuenta la especialidad del puesto de trabajo al que esté adscrito y las especialidades que tenga reconocidas, hasta su aprobación definitiva por la Inspección de Educación; coordinando, asimismo, las propuestas de utilización de los medios y materiales elevadas por el claustro, realizando las contrataciones de obras, servicios y suministros, conforme a la normativa en vigor, y administrando los ingresos, autorizando los gastos y ordenando los pagos, de acuerdo con el presupuesto del centro.
f) Ejercer la jefatura de todo el personal adscrito al centro, controlar su asistencia al trabajo y su régimen disciplinario, otorgar los permisos en los términos previstos normativamente, mantener las relaciones administrativas con la correspondiente Dirección Territorial de Educación y designar los órganos unipersonales de gobierno y de coordinación pedagógica que le competan.
g) Colaborar con la Administración educativa en lo relativo al logro de los objetivos educativos del centro, participando en las evaluaciones externas que periódicamente se lleven a cabo y propiciando la evaluación interna del funcionamiento del centro y de todos sus proyectos y actividades, proporcionar la información requerida por aquélla, visar las certificaciones y documentos oficiales del

